Spa en hotel al aire libreSumergirse en un spa o jacuzzi es un placer, una de las mejores formas de relajarse tras un duro día de trabajo o bien en nuestro tiempo libre, sus aguas templadas y sus chorros de hidroterapia proporcionan beneficios para nuestra salud, pero al igual que con las saunas, debemos controlar los tiempos, de lo contrario la experiencia se puede volver arriesgada, ¿pero cuánto tiempo puedo estar en un spa?.

Aunque muchas personas no se lo plantean, los propietarios de un spa o aquellos que pasan sus vacaciones en cruceros, balnearios u hoteles con spa tienen la posibilidad de pasarse en él todo el tiempo que quieran, por lo que si llegan a plantear esta cuestión, ¿es peligroso pasar mucho tiempo en el spa o jacuzzi?.

No hay reglas estrictas como con las saunas, sin embargo hay algunos factores que nos pueden ayudar a determinar cuanto tiempo podemos pasar en el spa. Por ejemplo, si la temperatura exterior es muy caliente tu cuerpo tendrá problemas para refrigerarse, pero si la temperaturas afuera son bajas nos podemos exponer a una hipotermia al salir.

Las mujeres embarazadas y las personas con problemas del corazón deben hacer un uso moderado de los spa, consulte con su médico en caso de duda. En general, puede ser buena idea ajustar la temperatura del agua a la de nuestro cuerpo para no sufrir golpes de calor y poder disfrutar más tiempo.

Riesgos para la salud al usar spa o jacuzzi

Los principales riesgos para nuestra salud por permanecer mucho tiempo sumergido en el spa son:

  • Mareos, esto lo podemos experimentar hasta en la bañera de casa, después de mucho rato en el agua al salir nos sentimos mareados y esta pérdida de orientación puede dar lugar a nauseas, resbalones o caídas.
  • Quemaduras en la piel, no hace falta que la temperatura sea demasiado elevada, simplemente si pasamos demasiado tiempo en el spa nuestra piel se puede enrojecer e incluso llegar a sufrir quemaduras leves parecidas a las quemaduras por el sol.
  • Golpes de calor o hipertermias, el agua del spa puede estar por encima de nuestra temperatura corporal normal, si nos sumergimos hasta el cuello durante largo rato o el cuerpo no es capaz de mantener su temperatura podemos sufrir un golpe de calor y un desmayo, y en el peor de los casos ahogarnos. Si nada de esto ocurre, y la temperatura exterior es muy baja, al salir podemos sufrir una hipotermia por la diferencia de temperatura.
  • Descenso de la presión arterial, nuevamente la temperatura del agua es la causante de la dilatación de los vasos sanguíneos, esto reduce la presión arterial y obliga al corazón a trabajar más para mantener un presión adecuada. Si tiene problemas del corazón es mejor consultar con su médico.

Disfrutar del agua calentita y las burbujas es estupendo, pero debemos ser conscientes de que los excesos no son buenos, en principio podemos fijarnos por ejemplo un máximo de una media hora, e incluso hasta una hora dependiendo de la temperatura exterior, evitando estar todo el tiempo sumergidos hasta el cuello, mejor sumergirse hasta la altura del pecho para facilitar que el cuerpo regule su temperatura.